martes, 18 de noviembre de 2008

"Será, que en tus ojos puedo ver..."


En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
PABLO NERUDA


Hace algunos días, mientras dormitaba en un cómodo sillón en casa de mi madre, alcancé a mirarla (a mi mamá) bajando las escaleras con un montón de cajas de cartón y algunos juguetes viejos y empolvados.
Salté de mi reposo y me detuve a mirar detenidamente el contenido de aquellas cajas y a reencontrarme con mi niñez.
¡Qué recuerdos! No quisiera aburrirlos contándoles mis aventuras infantiles, pero tengo la obligación de decir…que me preparo en cuerpo y alma, para darle a mi bebé todo lo que yo pude disfrutar de niño.
Y no me refiero a los juguetes. Me refiero a esa mágica varita, llamada imaginación.
En tanto, sigo procurando salvar del aburrimiento a mi "niño interno", para que mi hijo…encuentre un cómplice de aventuras, y un compañero inseparable.

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