lunes, 23 de junio de 2008

PAUSA


He abierto una puerta para introducirme al cuarto de las reflexiones. De pronto me encuentro en la coyuntura de la vida.

Tengo entre las manos, la inmejorable facultad de decidir. Un camino, me muestra un futuro incierto, cómodo pero incierto. Un camino que luce resplandeciente y nuevo, vitrales alumbran el campo y frondosos árboles ofrecen una fresca sombra al sol del medio día. El futuro también merodea el lugar. Aquella imagen me llena de esperanzas y energías para esforzarme otro tanto y buscar las estrellas para guardalas en un pequeño saco.

Por otro lado, un camino amarillo me lleva a sus ojos. A sus pequeños y profundos ojos que son mi todo. Esos ojos que quisiera robarme en la eternidad, que me llenen de paz, de aire, de vida.

Ese camino que me ofrece la felicidad plena, la unión y convergencia, la fusión de almas y cuerpos, la esperanza envuelta para regalo.

La esperanza...lo es todo.

Mi esperanza...tus ojos y los otros, pequeños.


jueves, 5 de junio de 2008

La rabia, es mío, eso es mío, sólo mío.


Mi limitadísima capacidad de reflexión, a veces perturba mi camino.

"La vida es más compleja de lo que parece", dice Jorge Drexler, y yo, lo comprouebo.

Justo ayer por la noche, en un repentino ataque de lucidez y cordura, pensé lo siguiente:

Estoy hundido en un laberinto en línea recta: ¡Qué estupidez!. Estoy perdido y desesperado en un palacio de cristal (no miro la belleza del sitio, sólo busco la salida). Me curo en salud.

¿Quién quisiera tener mis ridículos problemas?

Perdón, pero no puedo evitar la oportunidad de burlarme de mí mismo.

Soy tan ridículamente complejo que a veces quisiera entenderme.


Que reverenda pendejad#$%, ¿no les parece?

Mi problema es tan ridículo, que no sé ni cómo explicarlo.

La solución la tengo frente a mis ojos, pero no quiero mirarla...me aterra. No soy más que una parodia de cobarde.


"Si me levanto temprano/ Fresco y Curado/ claro y feliz/ y te digo voy al bosque/ para olvidarme de ti/ sabes que dentro tengo un tesoro/ que me llega a la raíz...

Si luego vuelvo cargado/ con muchas flores/ mucho color/y te las pongo en la risa/ en la ternura/ en la voz/es que he mojado en flor mi camisa/ para teñir tu sudor...

Pero si un día me demoro/ no te impacientes/ yo volveré más tarde/será que la más profunda alegría/me habrá seguido la rabia ese día/la rabia simple del hombre silvestre/la rabia bomba/ la rabia de muerte/la rabia imperio asesino de niños/la rabia, se me ha podrido el cariño/la rabia, madre, por Dios, tengo frío/la rabia es mío, eso es mío, sólo mío/la rabia, bebo pero no me mojo/ la rabia miedo a perder el manojo/la rabia hijo, zapato de tierra/la rabia dame o te hago la guerra/la rabia, todo tiene su momento/la rabia, el grito se lo lleva el viento/la rabia, el oro sobre la conciencia/ la rabia ¡coño! ¡paciencia, paciencia!/la rabia es mi vocación...

Si hay días que vuelvo cansado/sucio de tiempo/ sin para amor/es que regreso del mundo/no del bosque/ no del sol/ En esos días, compañera/ponte alma nueva/ para mi más bella flor...


Silvio Rodríguez, -me y te-, lo explica perfecto....

¿Alguna duda?



martes, 3 de junio de 2008

¿Qué es el tiempo?


Yo no lo se.
Es una excusa perfecta para medir la vida -supongo-
Generalmente, vivimos a expensas del tiempo. Necesitamos tiempo para todo, nunca nos alcanza y queremos siempre un poquito más (cualquier similitud con el salario mínimo es pura coincidencia).
Pero hoy -por fin- el tiempo nos devuelve algo.
Hoy nos da la excusa perfecta para mirarnos de manera especial. Hoy el tiempo marca su fecha y su hora, y aunque sigue su camino, nosotros podemos hacer un paso al costado y mirarlo pasar.
Hoy el tiempo nos demuestra que no es un enemigo, sino un sabio que nos ayuda a valorar cada aspecto de nuestra vida.
El tiempo es eterno -supongo- y lo que hoy tenemos, también (eso no lo supongo, lo sé).
1 año, 4 meses (poco, pero sustancioso)