lunes, 21 de abril de 2008

Guerra Civil


Mirar sus pequeños ojos, me despierta el alma.

Brotan de los míos, un caudal de esperanzas y de anhelos que no puedo contener, aún cuando escribo estas letras.

Su breve estancia en esta realidad me inspira. Me invita a recorrer caminos oscuros y me plantea nuevas dudas y retos. Me azota contra los muros de mis debilidades y me flagela con su brillo y su leve sonrisa que se esparce por todo el espacio.

¿Cómo es posible que algo tan breve me aterre hasta los huesos?

He comenzado una lucha sangrienta contra mi cerebro. Como dice Germán Dehesa, el mundo, el universo y nuestro cuerpo mismo, está divido en dos polos opuestos. Al norte, se encuentra el espacio en donde se desarrolla el intelecto, la razón, el conocimiento. En él reina el yo racional; aquel que analiza cuidadosamente cada situación, que postula los pros y los contras y otorga una resolución justa basada en los hechos.

Al sur, se encuentra el espacio jacarandoso, el deshinibido, el desvergonzado insaciable, el fiestero, el ebrio, el de piés calientes. Ahí no reina nadie. La única ley, es la que cada quién se impone. El deseo, los placeres banales, y los sueños se enredan en una fiesta sin término.

Y en mi justo medio, se desencadenan los primeros capítulos de una guerra civil entre estas dos entidades. Una que apela por la razón y el entendimiento; otra apela a los sueños e ilusiones.

Todo...todo, provocado por esos pequeños ojos. Esos ojos que ahora se disputan estos dos bandos.

¿Qué haré?, no lo sé... ¿Quién ganará esta guerra?...tampoco...

Lo cierto es que ambos lados ya presentan bajas sensibles y será cuestión de algunas lunas, cuando se asome en el horizonte la bandera blanca...la rendición y el ajuste de cuentas...

Ya les platicaré...


viernes, 18 de abril de 2008

Agobio inevitable


Ni siquiera la hermosa bahía lleno mis expectativas. Luego de 5 días de tortura depiadada, no tengo más que náuceas y dolor de cabeza.
Estuve presente en el tianguis de la alevosía, la levedad, la superficialidad, la miopía mental, la hipocresía, la banalidad y hasta del mercadeo irracional de la sexualidad de uno.
Luego de esta asquerosa experiencia frívola, me doy cuenta que a este país lo gobiernan mentirosos y elitistas empedernidos. A nadie le importan los pobres, a nadie.
Q-u-e-a-s-c-o

viernes, 11 de abril de 2008

A punto de partir...


Ahora ya faltan unas pocas horas para que parta a un destino gris.

El corazón golpea contra mi pecho, como queriendo salir, como queriendo quedarse...y yo también.

La añoranza empieza a acecharme. Se esconde tras las puertas, debajo de mi escritorio, detrás de estas letras...me mira fijamente, estudia mis movimientos; sabe perfectamente que me llegará el momento de la flaqueza, de la incertidumbre, de la soledad. Entonces se avalanzará sobre mí y me tomará y devorará sin piedad alguna.

Me atormenta el miedo.

Pienso entonces, y previendo su malévolo ataque, dejar este pequeño testamento. Esta declaratoria que será a partir de este momento, la constancia fiel de mi cariño, y mis pensamientos.


Todo es tuyo, te lo envuelvo para regalo y te lo dejo aquí.


Te voy a extrañar mi amor.

Camino a casa...




viernes, 4 de abril de 2008

Y yo qué?


Recién acabo de leerte.

Y ahora descubro la gran convergencia de nuestras letras: La Nostalgia.

Ese sentimiento que nos atormenta como un miembro arrancado del cuerpo, como un azote que no cesa en la mente, como un tatuaje en la memoria.

Esa desdichada señorita, que nos sorprende en nuestro momento más vulnerable. Ese en el que el espejo o la sombra, son nuestra única compañía.

En la memoria se nos habre una brecha, y nos brota como petróleo ese amor aguerrido, alejado, imposible.

La nostalgia nos lleva a momentos de profunda locura o a la lucidez implacable.


**

Agradezco desde lo más profundo de mi alma, tus dedicatorias. Sin embargo discerto de ellas.

La única bendición que ha tocado la vida terrenal de muchos...eres tú sin duda.