He abierto una puerta para introducirme al cuarto de las reflexiones. De pronto me encuentro en la coyuntura de la vida.
Tengo entre las manos, la inmejorable facultad de decidir. Un camino, me muestra un futuro incierto, cómodo pero incierto. Un camino que luce resplandeciente y nuevo, vitrales alumbran el campo y frondosos árboles ofrecen una fresca sombra al sol del medio día. El futuro también merodea el lugar. Aquella imagen me llena de esperanzas y energías para esforzarme otro tanto y buscar las estrellas para guardalas en un pequeño saco.
Por otro lado, un camino amarillo me lleva a sus ojos. A sus pequeños y profundos ojos que son mi todo. Esos ojos que quisiera robarme en la eternidad, que me llenen de paz, de aire, de vida.
Ese camino que me ofrece la felicidad plena, la unión y convergencia, la fusión de almas y cuerpos, la esperanza envuelta para regalo.
La esperanza...lo es todo.
Mi esperanza...tus ojos y los otros, pequeños.
1 comentario:
Gracias por brindarme la esperanza a mi también...
y gracias, porque luego de un año con cinco meses juntos que hoy cumplimos, como marido y mujer... mi voto de ser fiel, estar contigo en la salud y en la enfermedad, en las buenas y en las malas... cada vez se hace más fuerte... tan fuerte que nada ni nadie jamás podrá romperlo...
Te amo profundamente...
Gracias esposo mío...
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