Justo ahora me pregunto, cómo puedo hacer para entrar en tus pensamientos, en tus sueños, en tus dolores.
Me pregunto cómo adentrarme a tus laberintos inexplorables.
Me pregunto qué hacer para sanar esas heridas que te atormentan día y noche.
Me pregunto, cómo descifrar tu misterio, oscuro, indefinible.
¿Qué puedo yo hacer, que soy un simple mortal?
No puedo jugar a ser Dios y curarlo todo.
Ojalá lo fuera, solo por hoy, sólo por un instante.
¿Qué puedo yo hacer para aclarar tu mirada turbia y tu sollozo de cada noche?
Ahora me siento más insignificante y más pequeño de lo que jamás pensé.
¿Qué puedo hacer yo para salvarte?
Dar mi vida y mis esfuerzos...no basta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario