
Cuando me dispongo a las letras, aparece tu fantasma.
Me persigue por todos los oscuros rincones del alma,
me asalta y me deja desnudo enmedio del frío.
Cuando me dispongo al tormento, aparece tu fantasma.
Me alivia y sana, me devuelve la cordura y la sensatez.
Me lleva de la mano y me arrebata el dolor.
Cuando me interno a la soledad de la desesperanza,
aparece tu fantasma.
Me ilumina el sendero y me muestra un resplandor eterno.
Me ciegas, me abrazas y me inyectas un poco de bondad.
Cuando me dispongo al hartazgo y al borde de la locura,
me das un poco más, y me harto y me aloco.
Luego viene la tranquilidad, el silencio del cosmos, el blanco inmutable.
Cuando me dispongo a tí, aparece tu fantasma.
Y me parte, me desgarra entero, me seca al sol.
No te tengo...sólo tengo tu fantasma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario